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CONSEJO ESTATAL PARA LA PREVENCIÓN Y ATENCIÓN DE LA VIOLENCIA INTRAFAMILIAR
11 de agosto de 2009

Si no empiezo por mí, me será muy
difícil cambiar el mundo

“Cualquier persona puede servir como contenedor. Tú llegas con una emoción a flor de piel, y le platicas a un amigo o un familiar y esa persona ya te está sirviendo como contenedor, es decir, está conteniendo esa carga emocional que traes”, explica Rosario Iñiguez Lugo, responsable del programa de Contención de CEPAVI.

En el ámbito profesional, entendemos a un contenedor como un facilitador, con las habilidades y el entrenamiento para recibir este tipo de emociones, de sentimientos, de ideas, quien, además de contenerlas, ha de realizar un trabajo terapéutico, y así ayudar a detectar problemas y ofrecer soluciones.

“La contención son una serie de sesiones, un espacio terapéutico, donde como su nombre lo indica el objetivo principal es contener. Contener emociones, sentimientos, servir como una base, como un apoyo en donde se viertan las cuestiones emocionales y cognitivas de las personas que por la tarea de atención que realizan, requieren de este apoyo”, describe la Psicóloga de Profesión y estudiante de la Maestría de Terapia Familiar Sistémica.

La terapia de Contención busca aminorar la carga emotiva y cognitiva de los servidores públicos que al atender casos de violencia, en áreas como Trabajo Social, Psicología y Jurídico, se exponen a diversos riesgos laborales y personales, que incluso pueden derivar en un evento trágico.

“Los costos producidos por este desgaste se ven a nivel de la salud de las personas. Esto a la larga puede provocar úlceras, gastritis, cambios en el estado de ánimo o hasta una depresión, ello de no ser debidamente manejado, puede incluso desencadenar en actos violentos hacia el exterior e incluso hacia sí mismos, como es el caso de suicidio".

“La carga de trabajo, los altos niveles de estrés, los cambios en la alimentación y la falta de tiempos de descanso, te produce un estado de alteración de los estados de conciencia, en donde muchas veces ya no estás totalmente consciente de los actos que cometes, por lo que tienes mayor tendencia a actuar impulsivamente y/o agresivamente, puedes violentar a tus compañeros de trabajo o a los usuarios”, advierte.
Madre de una niña de 11 años, Rosario señala que muchas veces solamente nos enfocamos a atender la salud física, sin tomar en cuenta que esa salud física depende de otros muchos factores como el estado emocional.
“Por ejemplo, los policías, que manejan altos niveles de estrés, muchas veces se convierten en los principales agresores dentro de casa, por ejemplo. se convierten en generadores de violencia, y esto se pudiera evitar en gran medida si se llevara trabajo terapéutico, donde ellos puedan descargar toda esta tensión a la que están sometidos”, refiere.
Por todo esto, para CEPAVI es muy importante contar con este Programa en cada una de las 25 Unidades de Atención a la Violencia Intrafamiliar que operan en el estado. Tarea que ha asumido con responsabilidad y compromiso, quien es mejor conocida como Rosy.
“Amo mi profesión. tengo la fortuna de hacer lo que me gusta y que además me paguen por ello. Cada sesión terapéutica, cada sesión de contención, a mí me deja mucho, es algo que me alimenta”, expresa.
Cabe señalar, que una terapia de Contención busca generar un ambiente de confianza, su participación es voluntaria y el facilitador se compromete a guardar la confidencialidad de lo ahí vertido, a menos de que el hablarlo signifique un cambio propositivo que ayude a solucionar la situación. Algunos de los aspectos que se tocan son: la motivación de los servidores para desempeñar sus tareas, cómo está mi relación con mis compañeros de trabajo, carencias y oportunidades a nivel técnico, administrativo, de autoridades y recursos.
“Trabajar en un ambiente hostil es muy pesado para todos y el trabajo no se desempeña de manera adecuada. En las sesiones afloran algunas fricciones laborales. Realizo mucho lo que es la resolución de conflictos, buscando que todos aspiren a un ambiente agradable y nutricio” subraya.
Actualmente Rosy está implementando su quinta visita a las Unidades de Atención, lo que le conlleva ser portavoz de las necesidades y requerimientos que estas demandan.
“Hay muchas necesidades y también se enfrentan a muchos obstáculos, desde capacitación que a veces no es suficiente, necesidades económicas y a veces el personal no es suficiente para abarcar la magnitud de la demanda. Muchas veces no cuentan con los recursos necesarios para realizar su trabajo: un vehículo, una línea telefónica, una computadora, etc.”.
“Yo los veo a ellos tan comprometidos e involucrados en las causas a las que ellos se entregan, que no puedo sentarme muy cómodamente, por eso vengo y hago las propuestas y estoy dándoles voz”, puntualiza.
Procurar su propia salud física y emocional, es un compromiso de congruencia para Rosy, por lo que asume las mismas acciones pertinentes que ella promueve. Se considera honesta y transparente y toma su motivación de cada vez que acude a un municipio y la misma persona que días atrás le dijo haber perdido las ganas de vivir, ahora tiene planes y proyectos y un gusto apasionante por la vida.
”No engaño a nadie, no digo cosas que no siento, empatizo mucho con ellos y muchas veces gozo con ellos sus logros y éxitos, y también sufro mucho con ellos lo que ven como un fracaso, que muchas veces yo lo veo como aprendizajes”, expresa.
Parte de su filosofía de vida es cambiar lo que se puede cambiar, involucrándonos en las decisiones y acciones que nos corresponden, tanto como individuos, como familias y comunidades.
“Si yo solamente dejo en manos de los altos funcionarios el que venga un cambio, creo que será difícil, en la medida en que nos involucremos podremos sumar esfuerzos para que las cosas cambien. Si no empiezo por mí, me será difícil cambiar el mundo”.
Así, CEPAVI cuenta con un instrumento primordial para procurar una mejor atención a las personas que sufren violencia intrafamiliar, a través de proteger a quienes les brindan esta atención: el Programa de Contención.
Yo soy madre, creo que también estoy enseñando a mi hija, viene una generación de la cual, en parte yo también soy responsable; en mi trabajo soy educadora, soy impulsora de cambios de nuevas ideas. Es una gran responsabilidad la que he decidido tomar. Entonces pues, me la tomo en serio, no me la tomo a medias”, concluye.