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CONSEJO ESTATAL PARA LA PREVENCIÓN Y ATENCIÓN DE LA VIOLENCIA INTRAFAMILIAR

La atención de la violencia
debe ser integral

“La historia nos dice que los seres humanos hemos aprendido, principalmente los hombres, a tener ciertos privilegios, y cuando no los tenemos, hacemos que a la fuerza los podamos conseguir. Esto culturalmente ha trascendido generación tras generación, y los niños aprenden a resolver los conflictos a través de jalones, de golpes, de gritar, y es así como se va construyendo la violencia”, explicó el Asesor en Violencia Intrafamiliar, Luis Manuel Calderón, quien forma parte del equipo multidisciplinario del CEPAVI casi desde que éste comenzó a operar.

“La violencia es una conducta aprendida, la cual, los seres humanos pensamos que es una forma de resolver los conflictos, y utilizamos la fuerza para que la otra persona acceda o se someta a lo que nosotros estamos manifestando”, agregó

Gracias a su basta experiencia en el área de capacitación a servidores públicos e investigación en temas de violencia, Luis Manuel posee una visión profunda de lo que debe ser la Atención Institucional en la materia.

“la atención debe ser proporcionada por gente profesional. De las áreas de Trabajo Social, Psicología, Derecho; los médicos tienen también gran responsabilidad. Debe ser proporcionada de manera interdisciplinaria, pues si se atiende de manera aislada los resultados van a ser muy limitados”, advirtió.

Trabajador Social de profesión, Calderón Aceves señala que la Atención institucional no sólo debe ser dirigida a las personas víctimas o receptoras de violencia intrafamiliar; sino también a quienes la generan, pues esto es lo que permite una solución integral.
“Es importante no satanizar a los hombres (generadores) en el sentido de que los hombres así hemos aprendido a desarrollarnos en la sociedad, imponiéndonos a la sociedad”, subrayó.
Asimismo, hace hincapié en el factor de integralidad que debe siempre conservar esta atención, así como su calidad de sensible.
“La atención debe ser integral. Es decir, no solo se tendrá que revisar estrictamente sólo el problema de violencia, sino qué es lo que hay alrededor de éste. Siempre tenemos que escuchar a las personas que llegan con un caso, con toda la atención y la paciencia, y siempre con calidez y calidad”, dijo.
Luis Manuel tiene bajo su responsabilidad, gran parte del trabajo de Atención que realiza el CEPAVI; lo que incluye la operación de las Unidades de Atención a la Violencia Intrafamiliar (UAVIS) que operan en la Zona Metropolitana de Guadalajara, un esfuerzo que representa un reto permanente para la institución.
“Yo creo que uno de los principales logros del CEPAVI, ha sido por un lado, mantener las Unidades de Atención, proporcionando a las personas una intervención de calidad; y por otro lado, estar creando nuevas unidades en forma permanente”, destacó.
Actualmente son 25 las Unidades de Atención que se encuentran operando en mismo número de municipios. Esto representa una respuesta integral y directa a los jaliscienses que viven este mal social.
“Estamos promoviendo cada año, la creación de cuatro o cinco Unidades de Atención nuevas. El reto en materia de atención, es tener una Unidad en cada municipio, y esperamos que al término de la administración podamos tener 50 unidades de atención. Es un gran reto pero es muy importante”, puntualizó.
Luis Manuel asume que como varón, él puede ejercer violencia y que su preparación y vocación no lo exenta de ello.
“Esto es una lucha permanente. Soy hombre y se que en ocasiones ejerzo violencia, es una lucha cotidiana. Sin embargo tengo una revisión constante, he estado en proceso psicoterapéutico y tengo el compromiso cotidiano con mi pareja, con mis hijos, con mis compañeros, de evitar tener actitudes de control y sometimiento”, expresó.
“Me siento muy satisfecho cuando alguien que asesoras te da las gracias; cuando una persona decide librarse de las relaciones violentas; cuando se denuncian los malos tratos a los niños; cuando veo un padre que se compromete con ellos mismos a abandonar las relaciones de maltrato hacia sus hijos, que se comprometen en la cotidianeidad, a ser afectuosos, estar con ellos, a escucharlos, a ser tolerantes, cercanos. Esas son las situaciones que me hacen valorar el seguir luchando contra este cáncer”, concluyó.