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CONSEJO ESTATAL PARA LA PREVENCIÓN Y ATENCIÓN DE LA VIOLENCIA INTRAFAMILIAR
17 de febrero de 2010

“Las puras leyes no van a cambiar la problemática de la violencia...”

“Hace siete años me integré a trabajar a DIF Jalisco y comenzamos a trabajar esta problemática del maltrato infantil, para entonces no estaba dentro de las leyes del estado, ni estaba reconocida como un delito la violencia intrafamiliar”, recuerda Juan Manuel Checa Contreras, responsable de dirigir el trabajo de la Dirección de Protección a la Familia, perteneciente al Sistema DIF Jalisco, dependencia integrante del Consejo estatal para la Prevención y Atención de la Violencia Intrafamiliar (CEPAVI) y encargada de atender de manera integral los casos de violencia intrafamiliar desde la ciudad de Guadalajara.

“Si bien sí aparecía dentro del Código Penal y el Código de Procedimientos Penales un aspecto sobre violencia intrafamiliar, pues éste estaba nada más considerado como un agravante en cualquier delito que se cometía entre particulares o miembros de una familia. Esto implicaba que el Juzgado en un momento dado tuviera que incrementar la pena, pero nunca se había reconocido como un delito autónomo la violencia intrafamiliar”, continúa.

Originario de Tala, Jalisco y Abogado por la Universidad de Guadalajara, Checa Contreras comenzó entonces a sensibilizarse a cerca de cómo algunas prácticas que ejercemos unos hacia otros, constituyen una agresión sin importar lo tradicionales o cotidianas que sean.

“En muchas ocasiones, está muy ligada la violencia intrafamiliar con la falta de comunicación. A veces hablamos de que hay buena comunicación pero realmente no existe, existen diálogos pero que son nada más de ida y no tienen un regreso, no tienen un consenso.

En muchos casos que fallecen niños o bebés, escuchamos la nota y dice –porque tiró el agua o no dejaba de llorar, llegó la mamá o el padrastro y lo mató-. No es tanto ese hecho mínimo, sino todo lo que viene atrás y que no han podido superar las personas y las familias. Es esta acumulación de tensión que ante la más mínima expresión de un ser tan inocente, explotan ahí.”, señaló.
El funcionario advirtió que si bien desde 2004 contamos en Jalisco con una Ley para la Prevención y Atención de la Violencia Intrafamiliar, esto no exenta a las familias y las instituciones a trabajar conjuntamente en la reeducación y la prevención de la violencia.
“A mí me queda claro que no por el hecho de estar modificando o creando leyes, se va a poder abatir este problema. La pura ley no va a cambiar la problemática de la violencia, ni va modificar la forma de pensar de las personas, ni porque tengas mayores penas.
“¿Cuántos procedimientos judiciales hemos visto en otros países que incluso llegan a la pena de muerte pero que finalmente el problema sigue siendo latente y sigue estando presente?, es necesario que sensibilicemos a los cuerpos policíacos, instruirlos, para que puedan atender debidamente a todos los llamados que hace la ciudadanía”, apuntó.
En toda intervención integral por parte de una institución facultada para atender esta problemática, el aspecto jurídico es muy importante, ya que ayuda a establecer en cada caso, responsabilidades y alternativas en términos de legalidad, seguridad y justicia, sin embargo, la complejidad del problema de la violencia intrafamiliar va más allá de esto.
“El problema de la violencia es tan complejo y tiene tantas aristas que en esa misma medida debe de tener también opciones para quien está inmerso en el circulo de la violencia intrafamiliar, sea el receptor o sea el generador.
Se tiene que contar con equipos interdisciplinarios conformados al menos, por un abogado, un trabajador social, un psicólogo y un médico. Cada una de estas disciplinas tiene una propia formación, y con esta formación y con la experiencia de cada uno de estos miembros, le va a dar alternativas de solución a quien está padeciendo la violencia intrafamiliar”, puntualizó.
La Dirección de Protección a la Familia recibe cada año alrededor de mil 500 reportes de violencia intrafamiliar y maltrato infantil, mismos que son atendidos a través de la asesoría de trabajo social, terapias psicológicas, talleres de orientación y prevención, asesoramiento legal, canalización y seguimiento, con el fin de ofrecer tanto a víctimas como a generadores de violencia, soluciones integrales para que logren salir de la situación que los aqueja.
Como consejero del CEPAVI y profesional del Derecho, y como persona y padre de familia, Checa Contreras sostiene que aún falta en Jalisco mucho por hacer en materia de prevención y atención de la violencia, sin embargo, reconoce lo que se ha logrado y asegura que sí es posible prevenir de manera importante la violencia en las familias.
“El gran avance es que ya se están conjuntando las instituciones para poder generar estas políticas y poder definir los programas que sean congruentes para atender la violencia intrafamiliar de una manera coordinada y organizada.
“Si tenemos familias bien orientadas, bien comunicadas, en convivencia de valores, y con pleno respeto a sus derechos, pues vamos a tener el día de mañana una sociedad con más justicia y vamos a dejar de ver tanta delincuencia y tanto maltrato en la familia”, recalcó.