CONSEJO ESTATAL PARA LA PREVENCIÓN Y ATENCIÓN DE LA VIOLENCIA INTRAFAMILIAR
06 de mayo de 2010

“Los hombres tienen que estar reforzándose que son hombres todos los días...”

Médico de profesión, Investigadora de tiempo completo por la Universidad de Guadalajara, y maestra titular de la materia de Estudios de Género para la licenciatura de Economía en la misma universidad; Griselda Uribe Vázquez asegura que los sistemas patriarcal y capitalista que rigen actualmente a mujeres y hombres, lleva a estos últimos a deshumanizarse hacia con ellos mismos.

“Los hombres tienen que estar reforzándose que son hombres todos los días. Hay un dicho: las mujeres nacen, los hombres se hacen. El nacer hombre te obliga a estarlo demostrando de manera cotidiana. Por lo tanto, el simple hecho de estar diciendo que todos los días soy, te deja de lado para poder decir: - yo también siento, yo también amo, yo también quiero ser tierno – “, explicó.

La maestra, quien actualmente coordina el Programa Interdisciplinario de Estudios de Género para la UdG., afirma que, tanto hombres como mujeres son parte de una construcción social que se genera a partir de un contexto familiar de origen.

“Por ejemplo, qué significa para un niño nacer en una familia que espera un varón: cuetes y luces y la gran fiesta porque nació barón. Eso ya establece una determinada relación entre ese grupo familiar de origen y la persona que nace. Desde decirle: - tú vas a ser bien fregón, porque vas a heredar, porque tienes las manos grandes de tu abuelo -. ¿Y qué tal si es homosexual?.

“La expectativa del grupo familiar genera que logres construir una identidad que te permita pasar de ese grupo familiar, al grupo de socialización, de una manera armónica o no. Que te permita entenderte como un hombre aceptado o una mujer aceptada”, manifestó.

La especialista insistió que si bien los hombres poseen privilegios frente a las mujeres, son ellas quienes tienen acceso a decidir si se dedican al espacio doméstico o al espacio laboral, mientras que ellos tienen que quedarse por decreto en el plano de lo laboral.

“El sistema capitalista lo que le dice al hombre es -tú hombre eres productivo, si no eres productivo se pone en duda tu hombría-. Pero actualmente las mujeres hemos abiertos espacios que tradicionalmente eran exclusivos de los hombres, como lo es el trabajo asalariado, que te permite el empoderamiento a través de decidir qué comprar y qué no. En ese terreno entra el hombre en cierta inestabilidad”, subrayó.

Ante la frustración y el desgaste por no alcanzar las expectativas que el sistema exige, el varón opta por ejercer las acciones de resistencia que tiene a la mano: agresiones y actitudes de violencia.

“ Tú estás enojado por algo o con alguien no porque esa persona te lo genera, sino porque hay algo en ti que está detonando una situación de esta naturaleza. Como persona debes de saber canalizar tus frustraciones y elementos negativos que te da este sistema en el cual vivimos, que es sumamente demandante y rígido”, sentenció.

Griselda ha participado en diferentes investigaciones sobre Género y Violencia. Sin duda, la más importante fue la que derivó en la movilización de finales de los noventa, cuando surge en el colectivo Voces Unidas, integrado por 14 instituciones académicas y no gubernamentales, mismo que a la postre, daría vida al Consejo Estatal para la Prevención y Atención a la Violencia Intrafamiliar (CEPAVI), del que Griselda es actualmente consejera.

“El sistema es punitivo: o estás a mi favor o estás en mi contra. Una madre que no cuida a sus hijos es mala madre, si un padre no es proveedor entonces qué es?. No hay puntos medios que te permitan entender y equilibrar que los seres humanos podemos tener una serie de matices que nos hacen interactuar de varias maneras y no necesariamente bajo estas dos premisas.

“Cómo poder decirle al sistema -nosotros nos vamos a construir así pero a ti te vamos a dar hasta aquí-. Esto es, las mujeres vamos a ser productivas pero no le digas mandilón al hombre si yo lo voy a mantener; ni que socialmente sea mal visto que vaya él por los niños a la escuela, o se ponga a hacer la tarea.”, advirtió.

Uribe Vázquez sostiene que si como sociedad, el sistema nos permite entendernos de esta manera, es viable que encontremos maneras más benignas de entendernos, que no nos afecten de forma tan severa.

“Porque finalmente somos seres humanos que tenemos necesidades de afecto, de relación, de armonía. Tenemos ese común denominador”, concluyó.

 
CONSEJO ESTATAL PARA LA PREVENCIÓN Y ATENCIÓN DE LA VIOLENCIA INTRAFAMILIAR
 
“Las puras leyes no van a cambiar la problemática de la violencia...”
¿A quién no le gusta ser bientratado?
"Si no reconocemos que hay derechos específicos de las mujeres, no hay derechos humanos”
"El niño tiene derechos, y si no se le cumplen se incurre en maltrato y San se acabó…"
Si no empiezo por mí, me será muy difícil cambiar el mundo
No somos violentos, ejercemos conductas violentas
La atención de la violencia debe ser integral

 
CONSEJO ESTATAL PARA LA PREVENCIÓN Y ATENCIÓN DE LA VIOLENCIA INTRAFAMILIAR
 
“Soy la única responsable de mi felicidad…”, Margarita Robleda.
 

“Tenemos que hablar más de las buenas noticias, porque estamos maltratando a nuestros chiquitos, que están enfermos de falta de esperanza, porque nosotros los adultos no hacemos más que quejarnos y ellos lo están oyendo. Ellos están oyendo que el mundo es una porquería”, advierte Margarita Robleda, escritora y compositora para niños y niñas, además de conferencista sobre temas de infancia y buentrato. Originaria de Mérida, Yucatán; Margarita tiene una respuesta muy interesante a la pregunta ocupación?, y esta es: ser feliz. Y así comenta al respecto: “Al hacerlo me recuerdo que todo lo que hago tiene esa meta: felicidad, no como un estado de animo, sino como realizar mi sentido de vida: ser mejor persona”. .

“Durante muchos años me he dedicado a cantarle y contarle cuentos a los niños y niñas, ahora he abierto el límite de la edad hasta los 112 años, porque considero que a los 113 como que nos cambia el carácter. Lucho día con día para no perder el humor, pienso que este es el barco que nos permitirá navegar lo más airosamente posible en medio de tanto desasociego”, expresa en su blog margaritarobleda.blogspot.com.

Robleda fue invitada en 2008 a la Primer Feria del Buentrato, organizada por el Consejo Estatal para la Prevención y Atención de la Violencia Intrafamiliar (CEPAVI) y la Comisión Estatal Coordinadora para el Desarrollo y Protección de Niñas, Niños y Adolescentes. Entonces habló, con su estilo único de humor, inocencia y un poco de irreverencia, frente a un centenar de jóvenes y adultos en el “Hay una gama de posibilidades de decir cosas buenas, pero estamos en una competencia a ver quien sufre más. Y lo peor del caso es que ni siquiera te puedes quejar a gusto porque estas viendo que la otra te va a contar algo peor si o no: - “fíjate que a mi me asaltaron!” - “ah si? Pues a mi me asaltaron y estaba lloviendo!” - “ah si? Pues a mi me asaltaron, estaba lloviendo y me resbalé!..” - “ah si? Pues a mi me asaltaron, estaba lloviendo, me resbalé y… me besó el asaltante… y me gustó!”.

Y las risas y aplausos no se hicieron esperar. Este año, la “Rana Margarita”, como se autodenomina, cumplió 60 años. Sensibilidades le rinde este pequeño homenaje, recordando sus palabras, que lo mismo arrancan carcajadas, conmueven, que sensibilizan. Felicidades Margarita!, sigue dedicándote a ser feliz y a motivarnos a seguir tu ejemplo.

Estamos en un lugar maravilloso, ustedes son afortunadísimos de ver que flores se dan en Guadalajara. Yo me la he pasado tomándole fotos a las flores, ahora en Yucatán con este calor las hojas como que se medio visten de flores El Buentrato es el ejercicio de ver el lado positivo, todo tiene un lado positivo. Y no se trata de decir: “hay, me equivoqué”. Mejor: “Ha descubrí que no era por ahí!”. ¡No está mejor?. La ventaja de ser alto es que desde lejos puedo ver el desfile, la ventaja de ser chaparrito es que si me caigo me duele menos el trancazo. Por qué no te levantas pensando: “A quién iré a ayudar hoy?. Esa persona no tiene información, yo le voy a ayudar a que resuelva sus asuntos”. Qué me toca hacer? Lo que me toca hacerlo con pasión, con compromiso, con decisión. Resulta que a nuestros niños no los dejamos preguntar: “hay ya vas a empezar, callate”. Entonces crecemos y no sabemos preguntar y el que no sabe preguntar no sabe investigar, entonces qué importante es aprender a preguntar. Más de 70 libros publicados, dirigidos a fortalecer la autoestima y combatir el miedo de niños y niñas; decenas de canciones, cientos de talleres y conferencias; Premio Nacional de Cuentos para Niños en 1998 y Premio Elena Poniatowska por promoción al altruismo en 1998; entre otros reconocimientos, avalan la trayectoria de una mujer que recientemente, luego de distintas giras y viajes alrededor del país y Sudamérica; regresa a Yucatán, la tierra de sus orígenes.

“Regreso a Mérida a dar lo que he encontrado. Esa chamaquita que salió hace 35 años regresa a retomar su estado y a ser un enlace entre las personas de esta zona y los municipios. En todo este tiempo que Margarita no estuvo en Mérida ¿Qué es lo que descubrió?”, dijo en entrevista para el Diario SOMOS HERMANOS, de cual es editorialista. En un artículo publicado en abril de 2010 en su blog personal www.margaritarobleda.blogspot.com, Margarita comparte con el mundo, un recuento de las enseñanzas recibidas en “60 años de caminos”. Involuntariamente, no sólo abre su corazón y transmite su poesía característica. También resume de forma sencilla, la esencia de lo que llamamos el Buentrato. Aquí, el texto íntegro.

LO QUE APRENDÍ

Aprendí que por mucho que me esfuerce, nunca lograré dar gusto a los demás, por lo que no vale la pena preocuparse por ello.

Aprendí que soy la única responsable de mi felicidad. Qué nadie está obligado a darme lo que yo no soy capaz de hacer, por lo que cualquier reclamo, en ese sentido, está por demás.

Aprendí que siempre hemos tenido crisis, lo que sucede es que no aprendemos y repetimos, una y otra vez, la lección.

Aprendí que si me reconozco, podré reconocer a los demás. Al reconocerme no temo tu éxito, me gozo en tu gozo y te apoyo en tus días nublados. Aprendo de ti.

Aprendí que puedo enojarme y reclamar cuando atropellan mis derechos, que eso no quiere decir que sea una vieja neurótica y menopáusica, como usualmente nos han llamado, sino una mujer consiente que merece respeto.

Aprendí que la felicidad no es un estado constante sino instantes que se van hilando y en vez de ruido, se trata de alcanzar armonía, coherencia, equilibro, paz.

Aprendí que debo planear, tener metas, pero también escuchar a mi cuerpo y expresar sentimientos: a veces es sí, pero también hay no… y no debo sentirme mal por ello.

Aprendí que el Dios que me legaron mis mayores me ha fortalecido e invitado a crecer; de igual manera, que mi fe no es credencial para juzgar y negar la de los demás.

Aprendí que no importa cuánto me preocupe por hacer más fácil el camino de los cachorros del clan, ellos tienen que vivir sus propios crisoles para fortalecer sus alas.

Aprendí que la mayoría de los comerciantes tienen doctorado en mercadotecnia y nosotros, nosotras, ni siquiera jardín de niños para defendernos. Que los amigos y amigas no se venden en las tiendas. Son un regalo que hay que regar y cuidar con cierta frecuencia.

Aprendí que el negocio de Hollywood es vender películas, por lo que, por más que pinten el futuro aterrador, éste será únicamente consecuencia de nuestros actos hoy.

Aprendí que la paz se construye en la justicia y que a los enemigos de la humanidad, no les interesa que leamos, pensemos, analicemos; que hagamos alianzas solidarias y busquemos el bien común.

Aprendí que lo que a mí me toca, es hacer lo mejor posible mi parte y no permitir que nada ni nadie me robe la alegría que brota de la esperanza de un mundo mejor para todos.

Aprendí que en el corazón del cactus brota agua miel y que detrás de cualquier máscara sobrevive un ser humano.

Aprendí que mientras siga curiosa, investigando, aprendiendo y compartiendo, podré vivir muchísimos años joven y viva: muy viva.

Aprendí que el que se cierra pierde, que frente a cualquier situación sólo hay dos caminos: quejarte o aprender y que la gentileza es el mejor abrelatas del mundo.

Aprendí que el humor es el antídoto ideal frente a la neurosis; que un rayo de luz vence la oscuridad y que tener sueños, una meta y un poco de perseverancia te lleva mucho más lejos que el ir viviendo al “ahí se va”.

Aprendí que soy el fruto de la lucha de mis bisabuelas, abuelas y madre. Que nadie es un ente aislado, que somos un todo y mientras no lo entendamos seguiremos repitiendo el curso.

Aprendí que el amor verdadero siempre, siempre reconstruye los puentes y mientras hay vida, existe la esperanza.

Aprendí que vivimos en un siglo maravilloso; que tenemos todo para ser mejores seres humanos y que lo que hagamos, la historia, por medio del internet hoy, mañana sabrá Dios, se encargara de contarlo.

La Primera Feria del Buentrato en Jalisco, un primer paso para la promoción de nuevas formas de convivencia familiar y social, es recordada por muchos, en gran medida gracias a una melodía que aquella tarde sonó al unísono entre los asistentes: Acéptame como soy dame otra oportunidad y ya verás lo que puedo dar No soy sólo lo que ves dentro de mí hay tesoros que no todos pueden ver…

Margarita Robleda