<< Anterior

CONSEJO ESTATAL PARA LA PREVENCIÓN Y ATENCIÓN DE LA VIOLENCIA INTRAFAMILIAR
18 de septiembre de 2009

"El niño tiene derechos, y si no se le cumplen se incurre en maltrato y
San se acabó…"

“Hoy por hoy, la negligencia es el tipo de maltrato infantil más frecuente en la comunidad y en el mundo. El no cumplirle al niño sus derechos. Y eso no le llama mucho la atención a la prensa, porque ellos lo que quieren ver es sangre, quieren ver maltrato físico o abuso sexual”, sostiene el Dr. Javier Álvaro Barriga Marín, Médico Pediatra, Coordinador y Fundador del Grupo Multidisciplinario de Atención al Niño Victima de Malos Tratos, en el área de Urgencias Pediatría del Hospital Civil “Dr. Juan I. Menchaca”.

“El niño tiene derechos y si no se le cumple alguno de los derechos que tiene, se incurre en maltrato y san se acabó”, afirmó.

 

La aseveración del Doctor refiere que si un adulto no cumple con llevar oportunamente al niño o niña a su cargo, al médico cuando lo requiere, no le proporciona su alimentos a tiempo o no le brinda los cuidados necesarios que garanticen su sano crecimiento y desarrollo, está cometiendo negligencia en contra del niño(a).

Especialistas en atención y prevención de maltrato infantil y violencia intrafamiliar, coinciden en que el pediatra es el director de orquesta para manejar la intervención multidisciplinaria oportuna, y es justamente esa misión la que emprende con eficacia y sensibilidad, desde 2001, el primer y único grupo multidisciplinario en su tipo, en el occidente del país.

“Llegan algunos casos muy claros, que llamamos preclaros de maltrato. Sin embargo, la mayor parte de los niños maltratados, cuando son traídos por sus familiares, éstos no hace referencia a que el niño es maltratado. Dicen: “se cayó”, “no se por qué tiene ese golpe”, “no se por qué tiene ese moretón”, advirtió.

Es entonces cuando Médicos, personal de Trabajo Social, Psicólogos y un Radiólogo Pediatra especialista en detección de maltrato infantil, intervienen de manera articulada para confirmar o descartar la existencia de malos tratos en el paciente, cómo lo explica Barriga Marín.
“El médico tiene que hacer su exploración física, su interrogatorio, para ver si descubre maltrato. Pero al mismo tiempo, si es necesario, Psicología realiza las entrevistas y los tests pertinentes con los familiares o con el paciente, para ver si el paciente sufre de malos tratos”, explicó.
“Por otro lado, a lo mejor podemos requerir de trabajo social, que trabajo social vaya al domicilio del familiar, entreviste a otros familiares, entreviste vecinos y trate de hacer trabajo de campo que nos ayude a soportar el diagnóstico de maltrato”.
Asimismo, el Radiólogo realiza un escaneo radiológico en el paciente, en busca de lesiones óseas que no pueden ser detectadas a simple vista
“A veces no podemos salir de la sospecha. No podemos negar el maltrato ni tampoco afirmarlo. Cuando eso sucede nos ponemos de acuerdo con el familiar de todos modos, para trabajar a propósito de prevenir la violencia intrafamiliar”, subrayó.
Barriga Marín insiste en que la intención del trabajo del Grupo, no es despojar a las familias de sus hijos, ni llevar a la cárcel a los violentadores; sino rehabilitar a la familia a través de la asesoría psicológica y médica según el caso, y su seguimiento pertinente.
Dado que el Grupo no puede dar un seguimiento permanente intramuros, extiende las notificaciones correspondientes a las instancias facultadas para brindar éste. Así como también, reporta oportunamente a la Procuraduría del Estado cuando se presume o se comprueba la existencia de un delito.
El Grupo Multidisciplinario atiende cada año, un promedio de 200 casos de maltrato infantil, sin embargo, en lo que va del año son ya más de 300 los casos registrados. La mayoría son detectados en el área de Urgencias Pediatría, el resto se derivan de otras instituciones o de otras áreas del Hospital.
Respecto al incremento de casos de maltrato en la comunidad y la creciente o no, brutalidad de éstos, el Dr. Barry (como es también conocido) afirma categóricamente que no sólo no existe tal incremento en la incidencia de casos, sino que ésta está disminuyendo.
“Obviamente si hay más población, tiene que haber mayor número de maltrato, pero hay que verlo de manera proporcional. Yo diría que está reduciéndose. Por ejemplo, antes, cuando las mamás llevaban a los niños a la escuela, le decían al maestro: maestro, ahí le dejo al niño y con todo y nalguitas, si se porta mal, suéneselo”.
“Entonces era muy frecuente la presencia de varazos, reglazos, jaladas de patilla, castigos escolares y cuanta cosa. Lo cual en este momento está prohibido, entonces rebaja todos esos millones de niños que van a la escuela y que ya no son maltratados. Claro que es un supuesto, porque tienen prohibido los profesores hacerlo”.
“La impresión de que va a la alta, es por que cada vez se detecta y se reporta con más frecuencia. En cuanto a la crueldad, creo que históricamente, tenemos ejemplos de que toda la vida ha habido maltratos muy crueles, e incluso peores”, aseguró.
El Coordinador del Grupo explicó que no se puede hablar de maltratos puros a la hora de tipificar una forma de violencia hacia los niños y niñas, ya que por ejemplo, “un maltrato sexual a un niño incluye maltrato psicológico, maltrato físico, maltrato sexual y a lo mejor hasta negligencia, si no está bien cuidado”.
"Si bien todas las formas de violencia pueden dañar profundamente y de manera irreversible al niño, el Dr. Barriga nos alerta de dos: el maltrato psicológico, y una forma de maltrato físico: el Síndrome del Niño Zarandeado (SNZ)"
"El SNZ es una de las formas de maltrato más mortales que existe. Uno de cada de 3, muere”.
Este tipo de maltrato sucede, según Barriga Marín, a cargo principalmente de un varón incapaz de controlar sus impulsos agresivos. Generalmente se encuentra solo con el niño(a), éste no para de llorar o de estar inquieto, entonces el agresor lo sujeta de la parte superior de los brazos y lo zarandea en un movimiento brutal de ida y vuelta, empujando y jalando el cuerpo del niño mientras le grita salvajemente que se calle.
“Su cabeza va a para adelante y para atrás, puede lesionarse el cuello. Pero adentro, su cerebro se mueve hacia delante y hacia a tras, golpeándose. Puede haber hemorragias cerebrales, infartos cerebrales, los ojos también se van hacia delante y hacia atrás, el 80 por ciento de los niños tienen hemorragia intraocular”, advirtió.
Por otro lado, una forma de violencia muy común en el trato de padres y madres hacia sus hijos, es el maltrato psicológico.
“Si alguien maltrata psicológicamente a un niño en la etapa preescolar, diciéndole: eres un tonto, eres un inútil, no sirves para nada, eres igual que tu padre, eres igual que tu madre, etc. Cuando crezca será un adulto poco productivo, con poca integración al ambiente laboral, con una escasa capacidad para la toma de decisiones y dependiente de la atención de la madre o padre”.
“Lo contrario produce lo contrario: bien mijo! Lo hiciste muy bien. Reprobaste, pero no te preocupes. Yo te voy a ayudar, vamos a trabajar juntos y nos va a ir bien. Vamos a pasar de año y no solo eso, vamos a sacar una excelente calificación”.
“Se trata solamente de tomar una posición diferente. Tomar una actitud positiva frente al niño. Y así, tendremos entonces niños inteligentes, niños despiertos, capaces de hacer buenas tomas de decisiones, productivos, bien integrados”, subrayó.